Precio y variación
Las dos columnas del libro: por qué tu precio no es el que veías
Supongamos que quieres comprar 5 unidades de un token y la pantalla marca 100. Envías una orden a mercado y, al ejecutarse, el promedio te queda en 100,6. Nadie te estafó: así funciona una orden a mercado.
La tabla siguiente muestra lo que acaba de pasar. A la izquierda, en qué niveles estaban las órdenes de venta y con cuánta cantidad cada una:
| Nivel | Precio | Cantidad ofrecida | Cuánto tomas | Costo del nivel |
|---|---|---|---|---|
| Venta 1 | 100,0 | 1,2 | 1,2 | 120,0 |
| Venta 2 | 100,3 | 0,8 | 0,8 | 80,2 |
| Venta 3 | 100,5 | 1,5 | 1,5 | 150,8 |
| Venta 4 | 101,2 | 3,0 | 1,5 | 151,8 |
| Total | 5,0 | 502,8 | ||
502,8 dividido 5 da un promedio de 100,56. Ese 100 de la pantalla era solo el primer bocado: tu orden era demasiado grande para entrar de una.
Eso es el deslizamiento. No es una comisión ni un cobro extra de la plataforma: esos 502,8 fueron a parar íntegros a quienes tenían las órdenes puestas. Es la consecuencia natural de que la profundidad del mercado no alcanzaba para absorber tu orden.
Cómo se leen las dos columnas
El libro tiene dos mitades: arriba las ventas, con el precio bajando hasta la venta más barata en la última fila; abajo las compras, con la compra más cara en la primera fila. En el medio, el último precio operado.
Cada fila trae tres números: precio, cantidad ofrecida en ese nivel, y un acumulado que suma desde el nivel más cercano al centro hasta ese punto. La tercera columna es la más útil y la que menos se mira: responde directamente "si quiero comprar 5, ¿hasta qué nivel tengo que llegar?".
Muchas interfaces pintan además una barra de fondo en cada fila, más larga cuanto mayor es la cantidad. Es una escala relativa dentro de esa pantalla, no un valor absoluto: al cambiar de par no sirve para comparar.
El spread: el costo que no aparece en ningún resumen
La diferencia entre la mejor compra y la mejor venta es el spread, y su importancia está muy subestimada.
Imagina un token con compra en 99,5 y venta en 100,5: un spread del 1%. Si compras e inmediatamente vendes, sin que pase absolutamente nada en el mercado, ya perdiste alrededor de un 1%, sin contar comisiones. Ese dinero no figura en ningún recibo, pero salió de tu capital.
En los pares principales el spread es tan chico que se puede ignorar; cuanto más marginal el token, más ancho se pone. Por eso, al evaluar un par que no conoces, miro el spread antes que cualquier otra cosa: un spread ancho ya te está diciendo "acá hay poca gente", y de un mercado con poca gente se entra fácil pero no siempre se sale.
Cuenta mental rápida: spread en porcentaje = (mejor venta − mejor compra) ÷ mejor compra × 100. Cuando pasa de unas décimas hay que prestar atención, sobre todo si piensas entrar y salir rápido: el margen que buscas puede ser más chico que el spread que pagas.
Profundidad: cómo se mide el grosor
La profundidad es cuánto dinero hay ofrecido dentro de cierta distancia del precio actual. El mismo BTC puede tener, en una plataforma grande, millones de dólares ofrecidos dentro del 1%, y en una chica apenas unas decenas de miles: en la segunda, una orden mediana te mueve el precio varios puntos.
Dos maneras de verla: leer la columna de acumulado del libro hasta llegar a 0,5% o 1% de distancia, o usar el gráfico de profundidad que muchas plataformas ponen al lado, que dibuja ese acumulado como una escalera —cuanto más empinada, más delgado el mercado—.
Un detalle importante: la profundidad cambia todo el tiempo. El mismo par puede tener varias veces más grosor en el horario activo de Europa o Estados Unidos que en la madrugada asiática. Una orden que de día no tiene problema puede deslizarse muchísimo de noche. Es también la razón de que en las caídas bruscas el deslizamiento se dispare: cuando cunde el pánico, los que ponían órdenes las retiran primero.
Una orden grande no es un soporte
De vez en cuando aparece en el libro una orden enorme y enseguida alguien dice que "hay una ballena sosteniendo el precio". Esa lectura es peligrosa.
Una orden puesta no es un compromiso: se puede cancelar en cualquier momento, y muchas veces se cancela justo cuando el precio está por tocarla. Poner una orden grande no cuesta prácticamente nada, pero el efecto psicológico sobre quien mira la pantalla es considerable, y ese efecto por sí solo ya constituye un uso.
Mi criterio: lo ejecutado es hecho, lo ofrecido es intención. Lo que ya se operó queda registrado en el historial y en las barras de volumen; los números del libro solo dicen "alguien está dispuesto ahora a operar a este precio", y puede arrepentirse.
Es también la razón por la que uso poco el vocabulario de "soportes y resistencias". No es que carezca de sentido: es que noté que en cuanto dibujo una línea en el gráfico empiezo a buscarle argumentos, y dejo de mirar si en ese nivel hubo o no volumen operado. Es un defecto mío, no una crítica a quien dibuja líneas.
La agrupación de precios engaña
Arriba del libro suele haber un desplegable con valores como 0,01, 0,1 o 1: es la agrupación de precios, o sea cuántos niveles vecinos se fusionan en una misma fila.
Si pasas de 0,01 a 1, cien niveles se juntan en uno y las cantidades por fila se multiplican: el libro parece de golpe muy cargado. Lo que engordó es la visualización, no el dinero. A casi todo el mundo lo asusta la primera vez.
La agrupación gruesa tiene su utilidad: sirve para ver la estructura general sin que las órdenes sueltas distraigan. Pero si vas a estimar tu deslizamiento, hay que volver a la precisión más fina, porque si no los niveles que estás contando son ficticios.
Lo que el libro no muestra
El libro enseña las órdenes visibles, pero en el mercado hay cosas que no aparecen ahí.
Órdenes iceberg. Algunas plataformas permiten partir una orden grande y mostrar solo una porción, que se repone sola al ejecutarse. Si ves un nivel con poca cantidad que, al comerlo, vuelve a aparecer con la misma cantidad, quizá no sea alguien rápido sino una misma orden grande asomándose de a poco.
Intenciones sin poner. Mucha gente no pone órdenes: mira la pantalla y espera a que el precio llegue a cierto nivel para mandar una orden a mercado. Nada de eso está en el libro, pero aparece de golpe cuando el precio llega. Por eso la profundidad real cerca de ciertos niveles clave suele no parecerse a la que muestra el libro.
Los otros mercados. El mismo token cotiza en otros exchanges y hay programas arbitrando entre ellos. Si empujas el precio en esta plataforma, las ventas de las otras suelen aparecer enseguida. Eso juega a tu favor: la profundidad efectiva es algo mayor que la de una sola plataforma.
Sumando las tres: el libro te da una cota inferior, no el panorama completo. Dice "al menos hay esto", no "solo hay esto". Estimar con él es conservador, y ese sentido del error es aceptable.
Cuándo el libro está más delgado
La profundidad no es constante y suele adelgazar justo cuando más la necesitas.
- En plena subida o caída brusca. El primer reflejo de quien tiene órdenes puestas es retirarlas: nadie quiere ser la contraparte en medio de un movimiento violento. Cuanto más rápido va el precio, más vacío el libro y mayor el deslizamiento; es un círculo que se refuerza solo.
- En la madrugada de tu zona. El mercado no cierra, pero la actividad de creación de mercado tiene un ritmo horario marcado.
- Antes y después de un dato o noticia importante. En esos minutos de máxima incertidumbre muchas órdenes se retiran a propósito.
- Siempre, en los pares poco conocidos. Ahí no hay "buen horario".
Mi regla: no mandar órdenes a mercado en esos momentos salvo que sea imprescindible. Y si no queda otra, partir la orden en varias con algo de tiempo entre medio: se pagan más comisiones, pero suele salir más barato que atravesar el libro de una vez.
Cómo estimar tu precio antes de enviar
Tres pasos, sin herramientas.
- Poner la agrupación en la más fina, para ver la distribución real de niveles.
- Buscar la columna de acumulado y bajar hasta la fila donde queda cubierta tu cantidad: el precio de esa fila es la cota superior de tu promedio (el real va a ser algo mejor, porque los primeros niveles eran más baratos).
- Comparar ese precio con el actual. Si la diferencia supera lo que estás dispuesto a aceptar, no uses orden a mercado: pasa a límite o parte la orden en varias.
Además, muchos formularios de orden muestran el "precio promedio estimado" o el deslizamiento previsto en cuanto escribes la cantidad: es exactamente esta cuenta hecha por la plataforma. Si está, úsala, es más rápido.
Una orden límite controla el precio pero no garantiza ejecución; una orden a mercado garantiza ejecución pero no el precio. No se pueden tener las dos cosas: eliges según a cuál le tengas más miedo. En mercados agitados, mucha gente se queja de "puse la orden y no se ejecutó"; eso es precisamente la orden límite haciendo su trabajo.
Poner orden o tomarla cambia la comisión
Un detalle ligado al libro que casi nadie conoce al principio: la comisión suele ser distinta según si tomas una orden existente o si pones la tuya a esperar.
Quien ejecuta contra órdenes ya puestas suele pagar una comisión mayor; quien deja la orden esperando paga menos, y en algunos mercados incluso recibe una devolución. La lógica es que poner órdenes aporta liquidez y hace el mercado más usable.
La consecuencia práctica: una orden a mercado te hace pagar la comisión más alta y además cargar con el deslizamiento, dos costos sumados. Una orden límite esperando en el libro se ahorra los dos, a cambio de que quizá no se ejecute.
Cuánto difieren depende de cada plataforma, del nivel de la cuenta y de las promociones vigentes: hay que mirar la tabla de comisiones de la que uses. Pero la dirección es general y conviene tenerla en cuenta, sobre todo si operas seguido, porque esa diferencia se acumula.
Y ojo: una orden límite no siempre cuenta como "poner". Si la colocas a un precio que se puede ejecutar de inmediato —por ejemplo, comprar por encima de la mejor venta— se ejecuta al instante y cuenta como tomar. Para asegurarte, el precio tiene que quedar donde no se ejecute enseguida; algunas plataformas ofrecen una opción de "solo poner orden" que cancela la orden si fuese a ejecutarse al instante.
Para ver todo esto dentro del contexto de la pantalla completa está la nota central, los números de la pantalla de mercado, uno por uno; y la relación entre volumen y órdenes puestas, en qué significa que suba el volumen. Sobre el mecanismo del libro, la entrada de Investopedia sobre el order book sirve como lectura complementaria.
Los precios y cantidades de la tabla son un ejemplo inventado para la demostración y no corresponden a ningún mercado real. La estructura del libro, las opciones de agrupación y la estimación del formulario dependen de cada plataforma: manda lo que veas al abrirla, verificado en 2026-09. Los criptoactivos son muy volátiles y puedes perder todo el capital; esto no es asesoramiento financiero.